Nuestra lengua materna, papel primordial en la educación de los niños pequeños



El idioma materno se adquiere de forma natural mediante la interacción frecuente en el entorno que rodea al niño, es la lengua nativa de cada persona.

En la actualidad existe mucho debate científico al respecto y muchas fuentes de investigación abiertas con respecto a exponer a un niño a la influencia de un idioma que no sea su lengua materna.

Si vivimos en una sociedad que habla español y en casa ese es el idioma que naturalmente se habla con la familia, cuando tratamos de “enseñar inglés” a nuestras hijas e hijos pequeños sin ser nosotros nativos de esta lengua, se omiten beneficios del lenguaje natural, porque tenemos que pensar y analizar qué decir. Al hacer esto perdemos el provecho de lo que fluye de forma natural cuando hablamos madre/padre e hijo. Las expresiones, tonos de voz, lenguaje corporal, no van a fluir de igual forma.

La destreza en la lengua materna es fundamental y básica para el aprendizaje posterior, ya que es la base del pensamiento. Una habilidad incompleta en el idioma materno casi siempre dificulta el aprendizaje de segundas lenguas y afecta en otras áreas del desarrollo. Por lo tanto, la lengua materna tiene un papel primordial en la educación.

Hay mucha confusión a la hora de exponer a niños y niñas a un segundo idioma, está de moda y eso facilita que no siempre se haga de manera adecuada. Es real que existe una gran plasticidad cerebral y las capacidades para adquirir otro idioma son excelentes cuando son pequeños (de los 0 a los 6 años), pero se debe dar más énfasis a su lengua nativa y no sumergirlos 100% en otro idioma.

Actualmente se están presentando muchísimos problemas de articulación y problemas de comprensión del lenguaje hablado, debido a una mala inmersión lingüística o a una mala adaptación del niño o la niña a ese idioma.

Es importante tener presente que cada niño tiene su ritmo de desarrollo. Y no existe ninguna base científica que determine que exponerlo a un segundo idioma antes de los 3 años de edad tendrá mayores beneficios en su vida, que si empezamos cuando tenga un mayor dominio de su idioma, como a los 4 años por ejemplo.

Los padres que deciden exponer a sus hijos antes de los 3 años a ambientes totalmente en inglés deben estar muy atentos a la evolución del proceso madurativo del lenguaje y poder detectar signos que signifiquen una alerta de retraso de su expresión oral de sus hijos para poder consultar con un experto, en caso de detectar alguna irregularidad, sobre la conveniencia o no de continuar con un segundo idioma o, en cualquier caso, buscar la causa de ese retraso del lenguaje.

Msc. Priscilla Campoverde
Máster y Especialista en Educación Inicial